7 consejos para quienes cuidan a personas con diabetes

Hoy queremos dirigir (y dedicar) este artículo a una persona muy especial. Una persona que no es diabética pero puede que sepa más de diabetes que muchos de nosotros. Hablamos de quien nos acompaña a esos controles médicos, que nos recuerda medirnos la glucosa, el que nos apoya en esos momentos de crisis donde queremos comer a destajo; esa persona que nos aconseja, anima y acompaña incondicionalmente en nuestra condición de diabéticos. Así es, hablamos de quien por amor ha decidido caminar junto a nosotros en esta larga ruta llamada diabetes.

Como no existe la fórmula perfecta para ser el mejor compañero en este proceso, queremos compartir algunos consejos que los ayudarán a rectificar la noble labor que ya hacen o que quieren comenzar a hacer:

  1. Comienza por informarte

Si quieres ser un aliado para tu ser querido, es importante que te informes. Algunos piensan que la diabetes no es gran cosa, y otros la consideran una condena de muerte. Esto hace que la información sea fundamental al momento de querer ser un aporte. Además, la información que viene de boca de un pariente o amigo de confianza, tiene mucho peso para los afectados.

Puedes encontrar información con el médico de cabecera de tu ser querido, en libros, comunidades de internet, páginas de internet y grupos de apoyo. Si eres nuevo y quieres aprender los conceptos básicos de la diabetes, aprieta aquí. 

  1. Hazlo de manera gradual

Una vez que tengas la información podrás ayudar a tu ser querido a cambiar algunos hábitos aunque deberás hacerlo de manera gradual. Tanto tú como tu ser querido deben darse el tiempo de asimilar el diagnóstico. Al principio algunas personas entran en shock y sienten que sus vidas han cambiado de manera devastadora, pero con el tiempo investigan sobre el tema, se adaptan y toman decisiones.

  1. Fomenta el autocuidado sin exagerar

Sugiere el autocuidado a tu ser querido de manera tranquila y empática. Si lo fastidias, harás que haga lo contrario a lo que propones. Para estos casos es bueno asesorarse con proveedores de servicios médicos o con el equipo especialista en el control de la diabetes, ya que han desarrollado la habilidad de comunicarse sin ser invasivos con los pacientes.

  1. Acompaña a tu ser querido con los cambios

El diagnóstico de tu ser querido puede traer consigo diversos cambios que deberá realizar en su estilo de vida. Quizás pasar por esto sólo lo haga sentir aislado. Es por esta razón que tu apoyo y el de la familia son fundamentales. Busca actividades físicas que puedan hacer en grupo y sean entretenidas; investiga sobre nuevas recetas saludables y prepárenlas en conjunto. Estas simples acciones harán el proceso más amigable para el afectado.

En general los cambios de hábitos que se le sugieren a una persona con diabetes son positivos para todos.

  1. Fija objetivos

Una estrategia gradual es la mejor manera de realizar cambios permanentes en nuestro estilo de vida. Establece objetivos que no requieran grandes esfuerzos, como por ejemplo salir a caminar luego de la cena. Esto mejorará el control de la glucosa y permite analizar los resultados para evaluarlos según sea necesario. El producto de estos pequeños cambios puede motivar a tu ser querido a seguir progresando.

  1. Colabora con el equipo de control de la diabetes

Si tu ser querido está de acuerdo, acompáñalo a las citas médicas y clases sobre la diabetes. Escucha a los proveedores de los servicios médicos y a los pacientes, realiza preguntas y participa activamente. Asegúrate de que el equipo de atención médica esté completo e incluya, por ejemplo, a un nutricionista o terapeuta de ser necesario.

  1. Encuentra apoyo para ti

Para poder cuidar a alguien, primero debemos partir por nosotros mismos. Si tú no estás bien, será muy difícil lograrlo.

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