¿Soy gordito porque lo traigo en los genes?

Joven gordo

A lo largo del trayecto en el cual ustedes me han ido acompañando, me he sentido cada vez más cómodo escribiendo y contando experiencias. Para mi es todo un proceso el poder sentarme en la computadora e iniciar la primera frase; todo tiene que estar en su punto: la música, mi café, el lugar donde me siento a escribir. He de contar que no siempre lo hago directo en el programa, muchas veces lo escribo en hojas de papel, mientras estoy en el metro, en la universidad, cuando estoy leyendo, viendo TV, etc.

Cuantas veces hemos escuchado o hasta nosotros mismos decir, “soy gordito por que mis padres o abuelos son así, lo traigo en los genes”.

Pero, ¿es cierto esto? Bienvenidos a su programa favorito, “Detrás de la verdad”. Sorry, sorry, a su blog favorito EatWell&LiveLong.

La información genética contenida en el ADN determina las funciones fisiológicas de los seres vivos. El ADN lo traen todas nuestras células del cuerpo y este código nos sirve para distinguir a un individuo de los demás. Para ser honestos, el componente genético juega un papel fundamental; es la nutella en los desayunos de los niños, el café por las mañanas de los médicos, la garnacha de los mexicanos, el jamón ibérico de los españoles, la arepa de los venezolanos, el “aloz”  de los chinos, la sobrasada de mi novia, ya que codifican para distintas enfermedades congénitas (de nacimiento) y un elemento de riesgo para desarrollar otras enfermedades, como diabetes, osteoporosis, hipertensión arterial, cáncer.

Todos sabemos que en la causa de la obesidad intervienen muchos factores: inadecuados hábitos alimentarios, un estilo de vida sedentario, factores sociológicos, alteraciones metabólicas y trastornos neuroendocrinos juntos a componentes genéticos o hereditarios, así como la interacción de todos ellos.

En los últimos años han cobrado interés los estudios en el campo de la epigenética (regulación genética) en relación a la obesidad, analizando cómo la influencia del ambiente puede conllevar alteraciones químicas del ADN sin modificar su secuencia (orden).

El fenotipo (rasgo observado) de la obesidad también esta influenciado por la interacción del genotipo y factores ambientales.

Para terminar, que hasta yo me estoy aburriendo de la genética (esto es real), la regulación del peso corporal y del metabolismo energético están condicionandos por genes que afectan al apetito, al gasto energético y a la adipogénesis. Hasta el momento se han descrito mas de 50 loci (punto de cromosoma) asociados a la obesidad.

En un futuro la caracterización de la base genética, junto con el conocimiento de sus interacciones con el estilo de vida, como pueden ser inadecuados hábitos dietéticos y el sedentarismo, favorecerán en el tratamiento nutricional individualizado del paciente obeso, aplicando criterios nutrigenómicos.

Estar “gordito” sí viene en los genes, pero así como otras enfermedades depende de otros factores para llegar a desarrollarse. Mis 4 abuelos pudieron ser diabéticos, pero esto no significa que yo vaya a desarrollar la enfermedad. Claro que mi carga genética es elevada y hace falta de un pequeño descuido mío para que eso suceda, pero como le decía Syrio Forel a Arya Stark en Game of Thrones: “Not Today” (hoy no).  Yo decido si quiero que ese gen se exprese en mi; desgraciadamente hay otras enfermedades en las que no podemos controlar su expresión pero en esta sí, y haré todo lo posible para que no lo haga. Espero que tú también. 

Faltan 6 semanas y 3 días para el inicio de Game of Thrones.

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