¿Cómo controlar el enojo que me hace sentir la diabetes?

Mujer gritando

Es bastante común sentir enojo cuando se tiene diabetes. La primera pregunta que uno se hace, rojo de rabia, es ¿por qué a mi?. Al comienzo uno siente odio por la enfermedad, y al cabo de unos días, sentimientos de rebeldía comienzan a manifestarse: ¡No pienso seguir el tratamiento! ¡No me voy a controlar! ¡Yo como lo que se me da la gana!, y así distintas amenazas que a la larga no hacen más que perjudicarnos.

¿Por qué es tan común sentir enojo?

Principalmente por esa sensación de amenaza que da una enfermedad como la diabetes. Algunos alimentos se tornan “peligrosos” y en ciertas situaciones sociales, esos “peligros” están a la orden del día.

¿Qué medidas se pueden tomar al respecto?

Según la American Diabetes Association, se pueden tomar varias medidas.

  1. Averigüe el origen del enojo.

¿Qué fue lo que te hizo enojar? ¿Qué situación? ¿A qué hora? ¿Fue alguna persona en particular? ¿Qué hiciste al respecto?

Al tomar nota de estas situaciones, estarás recopilando información muy valiosa que al cabo de un tiempo puede servir para encontrar ciertos patrones. Por ejemplo, “las situaciones sociales me dan mucha rabia por la frustración que me provoca privarme de placeres que todo el mundo se da”. Eso da pistas de cómo afrontar futuras situaciones similares y evitar caer en el ya predecible enojo venidero.  

  1. Cuando sientas que el enojo se apodere de ti, intenta lo siguiente.

Si percibes que estás comenzando a hablar más fuerte o estás poniéndote nervioso o nerviosa, toma las siguientes medidas:

  • Habla lentamente.
  • Respira despacio y profundo.
  • Toma un vaso de agua.
  • Siéntate o recuéstate.
  • Intenta calmarte.

 Si bien estas acciones concretas no borrarán tu rabia, estarás haciendo algo por controlar tu enojo, lo que ya es un excelente paso para superarlo.

  1. Convierte tu enojo en algo positivo.

El enojo te puede impulsar al crecimiento, cambio o a realizar una acción determinada. Intenta comprender de dónde viene, apoyándote en tus notas del punto 1, e intenta usar su fuerza (por que la rabia es un movilizador animal por excelencia) para tomar decisiones o realizar acciones que jueguen a tu favor. Por ejemplo, si la diabetes hace que te sientas solo, la rabia te puede llevar a buscar, a través de fundaciones o asociaciones de pacientes, a otras personas con diabetes y con ellos poder desahogar tus miedos, compartir recetas, entre otras cosas que de seguro te harán sentir mejor.

En definitiva, el enojo es un motor que te puede llevar por el mal camino si no entiendes su razón de ser. Si logras captar su origen, lo puedes usar a tu favor como un karateca utiliza la fuerza del rival para vencerlo. Un abrazo.

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