¿Mito o verdad?
Rondas de 5 preguntas sobre lo que se dice de la diabetes. Responde, aprende el porqué y desafía a alguien.
Las personas con diabetes no pueden comer fruta.
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Las respuestas se basan en guías clínicas vigentes y no reemplazan la indicación de tu equipo de salud.
Todas las respuestas
Cada afirmación del juego con su respuesta y explicación.
Alimentación
Las personas con diabetes no pueden comer fruta.
Es un mito.
La fruta aporta fibra, vitaminas y agua, y puede ser parte de una alimentación con diabetes. Lo importante es la porción y repartirla durante el día: una fruta mediana aporta cerca de 15 g de hidratos de carbono. Prefiere la fruta entera antes que el jugo.
Frutas con unos 15 g de carbohidratos: cinco porciones ›Saltarse comidas es una buena forma de bajar el azúcar.
Es un mito.
Si usas insulina o ciertos medicamentos, saltarte una comida puede causar una hipoglucemia. Además, suele llevar a comer de más en la comida siguiente. Comer a horarios regulares ayuda a mantener la glucosa más estable.
Con diabetes hay que comprar alimentos especiales "para diabéticos".
Es un mito.
No hacen falta. Una alimentación con diabetes se arma con los mismos alimentos de siempre: verduras, legumbres, proteínas, granos integrales y fruta, cuidando las porciones. Los productos "para diabéticos" suelen ser más caros y no siempre tienen menos hidratos de carbono.
Método del plato para diabetes: pasos y ejemplos ›La miel es mejor que el azúcar para las personas con diabetes.
Es un mito.
La miel, el azúcar morena, el jarabe de agave y el azúcar blanca suben la glucosa de forma parecida. "Natural" no significa que sea mejor para la diabetes. Si quieres endulzar, los endulzantes no calóricos son una alternativa.
Endulzantes y diabetes: tipos, etiquetas y límites ›Las legumbres pueden ayudar a controlar la glucosa.
Es verdad.
Porotos, lentejas y garbanzos tienen fibra y proteína, por lo que su hidrato de carbono se absorbe más lento que el del arroz blanco o el pan. Son una buena base para almuerzos y cenas, en porciones adecuadas.
Legumbres y diabetes: beneficios, porciones y preparación ›Comer primero las verduras y la proteína, y después los hidratos de carbono, puede bajar el alza de glucosa.
Es verdad.
Varios estudios muestran que empezar por las verduras y la proteína hace que la glucosa suba menos después de comer que si se comienza por el pan o el arroz. Es un cambio sencillo que puedes probar.
Orden de los alimentos y glucosa: qué dice la evidencia ›La canela cura la diabetes.
Es un mito.
Ningún alimento, especia ni infusión cura la diabetes. Los estudios sobre la canela muestran efectos pequeños e inconsistentes. Puedes usarla para dar sabor, pero nunca en reemplazo de tu tratamiento.
El arroz y las papas están prohibidos con diabetes.
Es un mito.
No hay alimentos prohibidos, pero sí porciones. El arroz y la papa son hidratos de carbono: ocupan un cuarto del plato, junto a media porción de verduras y un cuarto de proteína. Las papas cocidas y enfriadas, o el arroz integral, suben la glucosa más lento.
Método del plato para diabetes: pasos y ejemplos ›El pan integral no sube la glucosa.
Es un mito.
El pan integral también es un hidrato de carbono y sube la glucosa. Su ventaja es la fibra, que hace que suba más lento que con el pan blanco. La porción sigue contando.
Pan y diabetes: cómo elegirlo y calcular la porción ›Con diabetes se puede comer postre de vez en cuando.
Es verdad.
Un postre puede ser parte de tu alimentación si cuidas la porción y la frecuencia, y si lo consideras dentro de los hidratos de carbono de esa comida. Es mejor después de un plato con verduras y proteína que solo o entre comidas.
¿Puedo comer dulces y golosinas si tengo diabetes? ›Un jugo de fruta natural es igual de bueno que comer la fruta.
Es un mito.
Al hacer jugo se pierde gran parte de la fibra y se concentra el azúcar de varias frutas en un vaso. Por eso sube la glucosa más rápido. Es mejor comer la fruta entera.
Frutas con unos 15 g de carbohidratos: cinco porciones ›Una comida muy alta en grasas puede subir la glucosa durante horas.
Es verdad.
La grasa hace que la digestión sea más lenta, así que la glucosa puede subir más tarde y mantenerse alta por más tiempo, por ejemplo después de una pizza o una parrillada. Quienes usan insulina lo notan especialmente.
Grasas y glucosa: por qué algunas comidas elevan tarde ›Comer azúcar es lo que causa la diabetes.
Es un mito.
La diabetes tipo 1 es autoinmune y no tiene relación con el azúcar que se come. En la tipo 2 influyen la genética, el exceso de peso y la falta de actividad física. Las bebidas azucaradas sí se asocian a más riesgo, porque suman muchas calorías y favorecen el aumento de peso.
Diabetes tipo 2: qué es, síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento ›Los endulzantes no calóricos aprobados son seguros en las cantidades habituales.
Es verdad.
Los endulzantes autorizados (como sucralosa, stevia o aspartamo) se evalúan por agencias sanitarias, que fijan una ingesta diaria admisible muy por encima de lo que se consume normalmente. No suben la glucosa. Aun así, la idea es ir acostumbrando el paladar a lo menos dulce.
Endulzantes y diabetes: tipos, etiquetas y límites ›Los productos "light" o "diet" se pueden comer sin límite.
Es un mito.
"Light" significa que tiene menos de algo (grasa, azúcar o calorías) que la versión original, no que no suba la glucosa. Muchos tienen harinas u otros hidratos de carbono. Revisa la etiqueta: los hidratos de carbono totales por porción importan más que la palabra de la portada.
Diet y light: qué significan y qué revisar en la etiqueta ›Tratamiento
La metformina daña los riñones.
Es un mito.
La metformina no daña los riñones. Lo que ocurre es que, si los riñones ya funcionan mal, se ajusta o suspende la dosis, porque el cuerpo la elimina por esa vía. Por eso tu médico revisa periódicamente tu función renal.
Metformina: ¿Qué es y cómo ayuda a la diabetes? ›Si mi glucosa ya está normal, puedo dejar el medicamento por mi cuenta.
Es un mito.
Probablemente tu glucosa está bien gracias al medicamento. Suspenderlo sin indicación puede hacer que vuelva a subir. Si crees que podrías reducirlo, conversa con tu médico: él puede ajustar la dosis de forma segura.
Si necesitas insulina, es porque fallaste en cuidarte.
Es un mito.
En la diabetes tipo 1 la insulina es indispensable desde el diagnóstico. En la tipo 2, con los años el páncreas suele producir menos insulina, aunque la persona se cuide. Empezar insulina es un ajuste del tratamiento, no un castigo.
Insulina: mitos, beneficios y dudas frecuentes ›Existen tratamientos naturales que curan la diabetes.
Es un mito.
Hoy no existe una cura para la diabetes, ni natural ni farmacológica. Desconfía de productos que prometen curarla: además de no funcionar, pueden llevar a abandonar el tratamiento. Consulta a tu médico antes de tomar cualquier suplemento.
La diabetes tipo 2 puede entrar en remisión con una baja de peso importante.
Es verdad.
En algunas personas, sobre todo con pocos años de diagnóstico, bajar bastante de peso logra que la glucosa vuelva a valores normales sin medicamentos. Se habla de remisión y no de cura, porque puede volver si se recupera el peso. Debe hacerse con acompañamiento del equipo de salud.
Diabetes tipo 2: qué es, síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento ›La insulina causa ceguera o amputaciones.
Es un mito.
Las complicaciones en ojos, riñones y pies se deben a mantener la glucosa alta por mucho tiempo, no a la insulina. Al contrario: la insulina ayuda a prevenirlas cuando es el tratamiento que necesitas.
Insulina: mitos, beneficios y dudas frecuentes ›Las pastillas para la diabetes son una forma de insulina.
Es un mito.
La insulina no puede tomarse en pastillas porque se destruye en el estómago. Las pastillas para la diabetes tipo 2 actúan de otras formas: ayudan a que el cuerpo use mejor su propia insulina, a producir más o a eliminar glucosa por la orina.
Pastillas para la diabetes tipo 2: tipos, cómo actúan y efectos secundarios ›Glucosa
Una hipoglucemia se trata con 15 g de azúcar de absorción rápida y se vuelve a medir a los 15 minutos.
Es verdad.
Es la regla del 15: toma 15 g de hidratos de carbono rápidos (por ejemplo, tabletas de glucosa o medio vaso de jugo o bebida con azúcar), espera 15 minutos y vuelve a medir. Si sigue baja, repite. Si la persona está inconsciente, no le des nada por la boca y pide ayuda de urgencia.
¿Cómo debo tratar una hipoglucemia? ›Si me siento bien, mi glucosa está bien.
Es un mito.
La glucosa alta muchas veces no da síntomas, y por eso la diabetes puede pasar años sin diagnosticarse. La única forma de saber cómo está es medirla y hacerse los controles que indique tu equipo de salud.
Glucosa normal: valores en ayunas y metas si tienes diabetes ›La hemoglobina glicosilada (HbA1c) muestra tu glucosa promedio de los últimos 2 a 3 meses.
Es verdad.
La HbA1c mide cuánta glucosa se ha pegado a los glóbulos rojos, que viven unos tres meses. Por eso refleja el promedio de ese período y no un solo día. Tu médico te dirá cuál es tu meta.
Hemoglobina glicosilada: qué significa tu HbA1c y cómo interpretarla ›Ante una hipoglucemia, lo mejor es comer chocolate.
Es un mito.
El chocolate tiene grasa, que hace que el azúcar se absorba más lento justo cuando necesitas que suba rápido. Es mejor algo de absorción rápida, como tabletas de glucosa, jugo o una bebida con azúcar.
¿Cómo debo tratar una hipoglucemia? ›El estrés puede subir la glucosa.
Es verdad.
Con estrés el cuerpo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, que suben la glucosa. Dormir bien, moverte y buscar apoyo también son parte del cuidado de la diabetes.
Estrés y diabetes: cómo se relacionan y qué puedes hacer ›Las hipoglucemias siempre avisan con síntomas.
Es un mito.
Algunas personas, sobre todo con muchos años de diabetes o hipoglucemias frecuentes, dejan de sentir los avisos (temblor, sudor, hambre). Si te pasa, coméntalo con tu médico y mide con más frecuencia, especialmente antes de manejar.
¿Cómo debo tratar una hipoglucemia? ›Un resfrío o una infección pueden subir la glucosa aunque comas menos.
Es verdad.
Las infecciones activan hormonas que suben la glucosa. Cuando estés enfermo, mide más seguido, mantente hidratado y no suspendas tu tratamiento sin consultar. Pregunta a tu equipo de salud por un plan para días de enfermedad.
Diabetes y días de enfermedad: qué comer y cuándo pedir ayuda ›Ejercicio
Las personas con diabetes no deberían hacer ejercicio.
Es un mito.
La actividad física es parte del tratamiento: ayuda a que la insulina funcione mejor, baja la glucosa y cuida el corazón. Antes de empezar algo intenso, conversa con tu equipo de salud, sobre todo si usas insulina o tienes complicaciones.
10 beneficios de la actividad física con diabetes ›Con insulina, el ejercicio puede causar una hipoglucemia horas después.
Es verdad.
El cuerpo sigue reponiendo sus reservas de glucosa después del ejercicio, incluso durante la noche. Si usas insulina o medicamentos que pueden bajar mucho la glucosa, mide antes y después, y lleva siempre algo de azúcar rápida.
Qué comer y beber al hacer ejercicio con diabetes ›Caminar después de comer ayuda a bajar la glucosa.
Es verdad.
Los músculos usan glucosa al moverse. Una caminata de 10 a 15 minutos después de comer puede reducir el alza de glucosa. Es una de las formas más fáciles de sumar actividad al día.
10 beneficios de la actividad física con diabetes ›Para que el ejercicio sirva hay que ir al gimnasio.
Es un mito.
Caminar, bailar, subir escaleras, andar en bicicleta o hacer ejercicios con el peso del cuerpo en casa también cuentan. Lo importante es moverse la mayoría de los días y evitar pasar muchas horas sentado.
10 beneficios de la actividad física con diabetes ›Tipos y causas
La diabetes se contagia.
Es un mito.
La diabetes no es una infección y no se transmite por contacto, besos, comida ni de ninguna otra forma entre personas.
¿Qué es la diabetes? Tipos, causas, síntomas y tratamiento ›La prediabetes se puede revertir.
Es verdad.
En muchas personas, bajar algo de peso, moverse más y mejorar la alimentación logra que la glucosa vuelva a valores normales y evita o retrasa la diabetes tipo 2. Es el mejor momento para actuar.
Prediabetes: valores, síntomas, causas y cómo revertirla ›La diabetes tipo 1 aparece por comer mal en la infancia.
Es un mito.
La diabetes tipo 1 es autoinmune: el sistema de defensas destruye las células que producen insulina. No se debe a la alimentación ni a nada que los padres hayan hecho, y hoy no se puede prevenir.
Diabetes tipo 1: qué es, síntomas, diagnóstico y tratamiento ›Existe la "diabetes leve" o tener "un poquito de azúcar".
Es un mito.
O hay diabetes o no la hay, y toda diabetes necesita control. Lo que sí existe es la prediabetes: glucosa más alta de lo normal sin llegar a diabetes, una señal para hacer cambios a tiempo.
Prediabetes: valores, síntomas, causas y cómo revertirla ›Tener un familiar directo con diabetes tipo 2 aumenta tu riesgo.
Es verdad.
La genética influye. Si tus padres o hermanos tienen diabetes tipo 2, conviene hacerte exámenes de glucosa con más frecuencia y cuidar el peso y la actividad física, que sí puedes cambiar.
Diabetes tipo 2: qué es, síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento ›La diabetes tipo 2 sólo les da a personas mayores.
Es un mito.
Es más frecuente con la edad, pero cada vez se diagnostica en más jóvenes, e incluso en niños, por el aumento del sobrepeso y el sedentarismo.
Diabetes tipo 2: qué es, síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento ›La diabetes gestacional desaparece después del parto y no deja ningún riesgo.
Es un mito.
Casi siempre se normaliza después del parto, pero la mujer queda con más riesgo de tener diabetes tipo 2 más adelante. Por eso se recomienda controlar la glucosa después del embarazo y en los años siguientes.
Diabetes gestacional: qué es, cómo se detecta, tratamiento y qué pasa después del parto ›Cuidados
La diabetes también afecta la salud de los dientes y las encías.
Es verdad.
La glucosa alta favorece las infecciones de las encías, y estas a su vez dificultan el control de la glucosa. Cepíllate después de cada comida, usa hilo dental y visita al dentista al menos una vez al año.
Diabetes y salud bucal: cómo cuidar dientes y encías ›Con diabetes no se puede llevar una vida laboral normal.
Es un mito.
La gran mayoría de las personas con diabetes trabaja con normalidad. Ayuda planificar las comidas, tener a mano lo necesario para medir la glucosa y tratar una hipoglucemia, y contarle a alguien de confianza qué hacer en ese caso.
Diabetes en el trabajo: cuidados y plan de emergencia ›Si una herida en el pie no duele, no es grave.
Es un mito.
Con la sensibilidad disminuida, una herida seria puede no doler. El dolor no es una buena señal de alarma en el pie diabético: cualquier herida que no mejora en pocos días debe verla un profesional.
Pie diabético: cuidados diarios y señales de alarma ›Con diabetes nunca se puede tomar alcohol.
Depende.
Muchas personas pueden tomar con moderación, pero depende de tu tratamiento y tu salud. El alcohol puede causar hipoglucemia horas después, sobre todo con insulina: nunca bebas con el estómago vacío y consulta con tu médico qué es seguro para ti.
Alcohol y diabetes: riesgos y cómo prevenir hipoglucemias ›Con diabetes hay que revisar la vista aunque se vea bien.
Es verdad.
La retinopatía diabética puede avanzar sin síntomas al principio. Un examen de fondo de ojo periódico permite detectarla a tiempo, cuando el tratamiento funciona mejor.
Retinopatía diabética: síntomas, cada cuánto revisar los ojos y tratamientos ›Revisar los pies todos los días es parte del cuidado de la diabetes.
Es verdad.
La diabetes puede disminuir la sensibilidad en los pies, así que una herida puede pasar inadvertida y complicarse. Míralos cada día (con un espejo si es necesario) y consulta ante heridas, cambios de color o ampollas.
Pie diabético: cuidados diarios y señales de alarma ›